Educación, derechos y deberes.
Quiero hacer un reflexión sobre las demandas sociales de los estudiantes y profesores. Todos sabemos que poseemos derechos, pero la mayoría se olvida de los deberes. Las demandas sobre educación de los últimos meses, si bien son vagas, parecen razonables en muchos sentidos, pero aquí y allá veo que la gente pide, pero no se compromete a nada. Hacer un emplazamiento al gobierno es inútil, ya que este tiene un programa, y este se debe a los electores que eligieron ese programa. Exigirle al gobierno que solucione todo, que lo cambie todo o que regale todo como pretenden algunos, puede ser una buena forma de poner el tema sobre la mesa, pero de ahí a esperar que realmente haga algo decente es tan fútil como el niño que patalea en el supermercado por su helado.
Otra cosa distinta es exigirle al estado que haga algo, es decir, a toda la comunidad en su conjunto. Se ocupa mucho en nuestros días el término “actores sociales”, pero más que actores, los gremios, federaciones y coordinadoras parecen un público pasivo a merced del gobierno. Esto no debiera ser así: los actores actúan, y eso no significa solamente pedirle al director que haga bien su trabajo, sino que implica aprenderse bien el libreto, ensayar y trabajar duro para que la obra (nuestro país), salga adelante. Un actor estrella, genial y trabajador, que no se equivoca ni vacila, es el que puede enrostrarle al director que está haciendo mal su trabajo. Nuestros actores sociales dejan mucho que desear, ya que creen que todo es culpa del director o del escenario, y creen que al exigir sus legítimos derechos no están contrayendo también los legítimos deberes de actuar en una obra que quiere saltar a las grandes ligas. Pueden continuar la analogía, o la pueden pasar al fútbol, o a un club de coleccionadores de mariposas… el caso siempre es el mismo: si exijo ciertos derechos, esos conllevan a ciertos deberes.
Ejemplifiquemos.
Universitarios.
Los universitarios demandan fin al lucro, y a una educación superior gratuita. Genial!, hay países como Francia (donde actualmente resido), donde esto ocurre, y es espectacular ver como la gente de todos los niveles sociales pueden acceder a una educación gratuita y de calidad. Pero en Francia la gente tiene claro que no son los bienes nacionales los que pagan esa educación, sino que les duele pagar año a año un gran impuesto a la renta por ser profesionales. Si los estudiantes universitarios quieren educación gratuita deben estar dispuestos a cancelar un impuesto adicional cuando se titulen, por que el cobre es de todos los chilenos, no solo de los profesionales. De hecho, los más comprometidos con la causa, los que pregonan que darían la vida por una educación gratuita, podrían trabajar un añito que sea al titularse por Chile y su educación, para engordar el dinero para becas y avanzar hacia la gratuidad. Nooo… pero eso no es su deber… eso es deber del estado, o del gobierno, o de los empresarios, pero nunca de él.
Los universitarios exigen educación superior de calidad, y acabar con esas universidades de mala muerte que hacen que las familias más desposeídas crean en el sueño universitario, para terminar con sus sueños hechos deudas y frustración. Genial! todos queremos eso (salvo los dueños de las universidades chantas, claro está), pero el problema no pasa solo por los recursos, sino que por el estudió. Si se exige calidad de la enseñanza, se debe asegurar que el aprendizaje de lo que se enseña sea efectivo, y eso es deber de… los estudiantes!. Si los estudiantes se comprometieran a bajar la tasa de repetición de ramos, de adquirir mejores resultados en las pruebas sectoriales (examen médico nacional, prueba inicia, etc), de participar en investigación desde el pregrado, de hacer ayudantías a los compañeros que les cuesta más, etc., entonces pueden pedirle al estado que formalice ese esfuerzo en ley o modificación de la constitución. Pedir calidad sin merecerla, es una perdida de recursos, esfuerzos y de tiempo.
Caso aparte es la demanda de democratización universitaria. Si bien creo que la triestamentalidad es una locura en su ámbito igualitario, es decir, profesores, funcionarios y alumnos con igualdad de poder de decisión, una democratización proporcional, con participación organizada de estudiantes y funcionarios parece razonable y necesaria. Lo interesante de este punto, es que las federaciones de las grandes universidades si han demostrado merecer dicha participación, mediante elecciones periódicas, congresos de estudiantes, estatutos y demases, por lo que la legitimación interna y externa de las federaciones (ilegales según la Ley Orgánica), es una reforma necesaria que los gobiernos han omitido. Lo mismo podemos decir de los sindicatos de trabajadores. Los estudiantes y funcionarios ya han hecho su pega en este sentido, así que se merecen una validación institucional… siempre y cuando sigan cumpliendo con sus deberes.
Secundarios.
Hoy en día estamos en la generación donde la información es un bien cada día menos escaso. Las enciclopedias ya no se venden, los diarios se venden menos y menos, ya no es necesaria una turistel para viajar, y en general cada día pagamos menos por la información. El contenido está allá afuera, pero los secundarios quieren que alguien lo busque por ellos, que alguien lo procese por ellos, que los mastique, repose y digiera por ellos. Cualquiera con un mínimo conocimiento de biología entenderá que tipo de contenido acaba por entregarsele al estudiante al final de la cadena. Las causas de porque las nuevas generaciones creen que pueden tenerlo todo con poco esfuerzo es digno de otro post completo, pero es una realidad de que el estudiante secundario cree cada día menos en el esfuerzo individual.
Los secundarios exigen educación de calidad, ya que la educación gratuita es derechamente mala en este país. Pero ese salto tiene que ser de hecho antes que empastado en una ley o en la constitución. ¿Alguien cree que por agregarle en la constitución el epíteto “de calidad” a la educación, una revolución de calidad educativa surgirá de forma espontánea? No sea burro, las leyes no hacen la realidad. Por eso, si la coordinadora de los estudiantes secundarios quiere apostar por una educación de calidad, debiera declarar algo como: “nuestros profesores y liceos no dan a vasto para nuestra hambre por el saber, por lo que desde ahora en adelante nos educaremos nosotros mismos en paralelo a la paupérrima educación estatal.”. Eso si que sería una revolución pingüina. Si eso de verdad empieza a ocurrir, y los promedios del SIMCE y la PSU aumentan por voluntad propia, les aseguro que el gobierno de turno les dará lo que quieran. Obvio, todos sabemos que a los políticos les encanta subirse al carro del éxito. En resumen, si los secundarios se comprometen a subir sus notas solos, yo les compro la bicicleta al final de año.
Profesores.
Aquí si que hay problemas. Ya no estamos hablando de secundarios que obviamente prefieren pololear que estudiar, no estamos hablando de universitarios que prefieren “vivir la revolución” en vez de estudiar. Aquí estamos hablando de personas adultas, maduras y supuestamente responsables, que prefieren dormir, tomar café, sentarse a copuchear, limarse las uñas o simplemente a gastar oxigeno en vez de enseñar. Aquí está el mayor problema de reconocimiento de deberes. Los profesores como gremio simple y llanamente ¡no quieren evaluarse!. ¿Qué tal?. ¿Qué ejemplo más claro del no querer asumir deberes?. Si los profesores piden mejor sueldo, deben demostrar que lo están haciendo bien. Punto. Nunca he escuchado a los profesores como gremio comprometerse a nivelar a los profesores malos, a premiar a los profesores buenos, a revisar y/o modificar los planes de estudios del Mineduc, o simplemente a fiscalizar a los profesionales colegiados (como hacen todos los otros gremios). He escuchado a profesores decir que la pega de profesor está desprestigiada, y que es muy ingrata, ya que cuando el alumno tiene buenas calificaciones es mérito del alumno, pero cuando son malas es culpa del profesor. Les cuento a los profesores que eso pasa en todo orden de cosas: si el puente se cae es culpa del ingeniero, si no se cae es éxito del gobierno. Si el paciente se salva es gracias a Diosito lindo y a Sor Teresita a quien se encomendó, pero a la primera complicación, a demandar a matasanos se ha dicho. Mi recado al profesorado colegiado es simple: vamos, ustedes son profesionales… comportense como tal.
Gobierno.
El gobierno también tiene su culpa, pero no de la forma que lo pintan los políticos de oposición (incluyendo a toda la oposición política no-concertacionista, como Vallejos, Guajardo y Martínez). El problema del gobierno actual es el inverso al de los estudiantes. Por populista, está intentando cumplir con todas las demandas de todos los sectores, que claramente son contradictorias. No se puede estar bien con Dios y con el Diablo. No se puede esperar tener un gobierno que responda a las demandas de empresarios, políticos, estudiantes, trabajadores. clase alta, clase media, clase baja, deudores habitacionales, mineros y ambientalistas. El gobierno está tratando de realizar sus deberes, sin reclamar sus derechos… el derecho a ejecutar el programa de gobierno propuesto. El gobierno actual es un barco sin rumbo por que olvidó su mapa, y que independiente si nos gusta o no el destino, siempre es mejor llegar a un puerto que estar moviéndonos en círculos como lo estamos haciendo. Hoy apostamos por crecimiento, mañana por los estudiantes, pasado por el ambiente y el que sigue por la salud. Eso es aguantar la tempestad, pero sin intentar salir de ella. Si por otro lado, se decide abandonar el programa de gobierno, y jugarsela el todo por el todo por la educación, entonces yo esperaría una cadena nacional explicando que todas las demandan sociales que aparezcan en el futuro deberán esperar, por que el gobierno se va a concentrar en educación. Así, se pueden tener dos o tres ejes principales, y punto. Pero claro, nadie quiere esperar…
Un primer paso para solucionar todo esto es recuperar el ramo obligatorio de educación cívica, explicándole a los niños del porque de los deberes, y de los derechos de los demás. Que lean nuestra constitución, y que se den cuenta de que gracias a que la gente no cumple sus deberes, ciertos derechos no se cumplen. Pero claro, quien va a querer leerse algo tan aburrido como una constitución… mejor exijo mi helado, es mi derecho.
Que bueno es escuchar cordura y sanidad mental de vez en cuando. Yo ya ni discuto del tema, porque todos terminan a los gritos. Pero el consenso en general es la endémica falta de compromiso hacia los deberes de todos los “actores sociales”.
ntroncos
agosto 28, 2011 a 10:41 pm
Felicitaciones por la claridad de conceptos aunque estés viviendo fuera de Chile.
marisa
agosto 30, 2011 a 3:43 pm
Felicitaciones por la claridad de conceptos. Coincido contigo en todo lo que expresas. A lo mejor estando fuera de Chile se puede ser más objetivo
marisa
agosto 30, 2011 a 3:46 pm
Te felicito creo que una vez más se cumple que el bosque se ve mejor desde lejos.- Deberías enviar tus reflexiones a algún medio chileno, …saludos
El Padrino
agosto 31, 2011 a 9:04 pm
Gracias por los comentarios, al parecer voy a escribir un poco más seguido en el Blog. 1 post cada 3 años es un poquito poco digamos.
marayblog
septiembre 1, 2011 a 7:32 am
Hola Maray! que bueno que escribes sobre estas cosas! Aunque de todas maneras discrepo contigo en varios puntos, tengo uno en particular que creo que esta muy errado. Como dices, hay mucha informacion dando vueltas, y muy barata tambien (internet). Pero como debes saber tu, y se yo sobre lo que leo en fisica y astronomia, la informacion no llega discriminada, ni menos clasificada! y una persona que lee en internet o estudiando puede terminar absolutamente confundido (si no no recibiria emails de vez en cuando de gente que cree haberlo entendido todo y tiene la teoria unificada del universo). Los profesores no estan porque antes no existia internet, estan porque se necesita que alguien explique los conceptos como corresponde y te entrene para tener una mente critica que no se adquiere si solamente se lee por ahi lo que alguien, quien sabe quien, escribio. Creo que es facil decir ‘vayanse a estudiar’ para uno que ya sabe, que sabe como estudiar, que sabe donde buscar, que sabe discriminar, pero no lo es para aquel que nunca fue ense~nado.
Ese es mi comentario por ahora! disculpen las faltas de ‘e~nes’ y acentos
. Un abrazo! y espero que nos veamos para la navidad!
Clau (polola del Rodrigo)
Claudia
septiembre 2, 2011 a 12:02 am
Hola Clau,
Muy buen punto. Como sabes es mi intención ser académico, por lo que no puedo sino estar de acuerdo con tu argumento. Sin embargo, conozco a profesores deformadores, que por desidia, ineptitud o fanatismo político/religioso terminan haciendo más daño de lo que podría causar ser autodidacta. Cuando uno hace clases, se da cuenta que no lo sabe todo sobre el tema, y que las posibilidades de que alguien encuentre algo que tu desconoces en Internet es bastante grande. En esos casos, uno estudia y evalúa el nuevo contenido, y lo incorpora al marco de enseñanza para resolver la inquietud del alumno. Si nuestros profesores no están dispuestos a evaluarse, ¿qué garantías tienes de que no están deformando a los estudiantes?. ¿Que garantías hay de que se den el trabajo de incorporar dicho nuevo conocimiento?.
Independiente de lo anterior, y aún más importante, es que la educación en la actualidad no puede consistir en repetir las enseñanzas de un profesor (sobre todo si este es malo), sino que exactamente en saber discriminar entre lo útil y lo desechable. Esto tiene que ser guiado por una persona con conocimiento de causa, no lo niego, pero por muy bueno o malo que sea el profesor, si los estudiantes no muestran voluntad para educarse, muy difícilmente se va a lograr algo. Ojo, aquí no estamos hablando de educarse para revelar los misterios del Universo, para escribir una obra maestra literaria, o para intentar crear un robot inteligente… yo me refería a los estudiantes secundarios, los cuales tienen que partir simplemente por responder bien una serie de pruebas tipo (SIMCE y PSU), las cuales siendo estandarizadas, se pueden entrenar o adiestrarse de forma autodidacta con ayuda de facsímiles o similares. Suena feo… los humanos debiéramos educarnos, no adiestrarnos, pero si no existe la suficiente constancia ni dedicación para adiestrarse en algo, ¡como pretenden educarse!. Educarse es difícil, incluso con el mejor maestro que pueda existir, ya que requiere mucha más dedicación y constancia que inteligencia o brillantez. No es muy distinto del deporte, donde más que buenos pulmones o buena estatura, se necesita sufrir el cansancio y tener voluntad diaria para lograr el objetivo.
Este post no tenía como objetivo arreglar en mundo, y créeme que no estoy proponiendo la autoeducación como sistema. Simplemente, me interesaba hacer hincapié en que sin voluntad de esforzarse, todo el resto es inútil. No importa cuantas protestas se hagan, no importa cuanto dinero se destine, y no importa cuantas cabezas rueden, si no se entiende que la educación parte por el esfuerzo individual, nada se logrará. Si los estudiantes universitarios se comprometen a trabajar por Chile y no solo para sus bolsillos, si los profesores se comprometen a perfeccionarse, evaluarse y educarse continuamente, si los secundarios se comprometen a entrenarse (ni siquiera educarse) para pasar los test estandarizados, entonces ya estaremos a dos pasos de la educación de calidad. En ese escenario, quedaría solo hacer leyes sobre esa realidad, y no como ahora que se quiere legislar sobre sueños. Rodrigo te puede contar, por ejemplo, que antes de tener importantes y pomposos convenios entre la UTFSM y los observatorios, una exitosa colaboración se había forjado a punta de esfuerzo, constancia y buenas voluntades. Una vez logrado eso, fue “fácil” exigir legitimación.
Insisto e insisto sobre lo mismo, se habla mucho de los derechos que los alumnos y profesores deben tener en la educación, pero con suerte he visto un par de columnas sobre los deberes, que generalmente son un desesperado intento de desprestigiar el movimiento estudiantil más que otra cosa. Mi reflexión apunta a crear conciencia sobre la futilidad de las reformas propuestas si no se recae en los deberes, para que ojala los movimientos sociales se fortifiquen y presenten una reforma completa, con derechos y deberes para todos los actores.
marayblog
septiembre 2, 2011 a 12:02 pm